El derecho no es solo reactivo, en la mayoría de los casos acudir al abogado antes de que se produzca el problema puede suponer un gran ahorro de tiempo, dinero y quebraderos de cabeza.
Los problemas pueden aparecer en cualquier ámbito de la vida y no siempre como consecuencia de una actuación incorrecta o negligente, en ese momento necesitaremos tener a nuestro lado a un equipo de abogados dispuestos a solucionar ese contencioso.
Es muy difícil poder ejercer derechos que ni siquiera conocemos que tenemos, es imposible poder exigir lo que nos corresponde sin la conciencia de la existencia de esa posibilidad.